domingo, 26 de julio de 2015

ENTRE LATIGUILLOS Y REALIZACIONES CHAQUEÑAS

En el Chaco, desde que asumió Capitanich, se observó una persistente y creciente inversión pública en infraestructura habitacional, vial, sanitaria, educativa, energética, de suministro de agua, deportiva, cultural, política, ambiental y recreativas. "La base está" podría decir Jorge Capitanich, sostener el ritmo, generar alternativas creativas, obtener financiamientos, y seguir escalando peldaños será incumbencia de los proximos gobernantes.
Los artistas de la queja que son algunos de los dirigentes empresariales, aparecen muy seguido en los medios para contarnos lo mal que la pasan por culpa de los gobiernos populistas. Son quejas mediáticas porque a la hora de las urnas, muchos de ellos deciden votar al oficialismo. La dialéctica dirigencial tiene a su disposición un manojo de latiguillos. Escuché en infinidad de ocasiones tenemos que trabajar para "fortalecer las economías regionales". No escuché la receta del cómo se trabajará. El trabajo por las economías regionales se inicia con la decisión de recuperar el estado e invertir en infraestructura básica. Después conversamos el resto. Ningún dirigente empresarial ni escriba dominical, puede desconocer este tipo de empujes realizados por los estados nacionales y provinciales.
Hasta la llegada de los Kirchner, el recetario para la administración pública giraba alrededor de tres ejes: Ajuste-Confianza-Liquidez. Ajuste fiscal para generar confianza en el mercado financiero, Confianza para obtener liquidez por medio de la atracción de capitales.
En ese contexto, la inversión pública fue relegada. El endeudamiento era la fuente de financiamiento preferida para suplir la exigua capacidad de recaudaciones impositivas. Esta mentalidad, lamentablemente, sigue presente en el gremialismo empresarial chaqueño, en especial cuando se escenifican como victimas sometidas a las garras del estado.
En un modelo de país alternativo, el Chaco difícilmente hubiese recibido inversiones en acueductos, fibra óptica, reflotación del Belgrano Cargas, creación de parques industriales, pavimento urbano, mejoramiento de caminos, gasoductos, miles de viviendas, cientos de escuelas y jardines de infante. Crecieron las cantidades de obras, de empleos, de empleadores, de fletes, y servicios relacionados.
No quiero caer en las estadísticas pero al solo efecto de dimensionar la magnitud que se aprecia en las calles, podemos sintetizar en base a datos del IERIC que la gestión de Capitanich se cerrará con despachos de más de 2 millones de toneladas de cemento portland.
Supongo que los trabajadores de la construcción gastaron algunos centavos en los negocios de los principales artistas de la queja, de Rodolfo Opat, de Sergio López. La inyección al circuito económico chaqueño, en concepto de remuneraciones a los trabajadores de la construcción registrados, por el periodo 2007-2015, llegará a una suma no menor de $3.273.312,110,24 (más de 3 mil millones de pesos). Cuando asumió Jorge Capitanich, la inyección rondaba los 120 millones de pesos (35 millones de dólares) al año, mientras que en el año 2014 la suma superó los 713 millones de pesos (más de 83 millones de dólares).